Las recientes redadas migratorias en sitios de construcción en estados como Florida, Luisiana y Nueva York están generando una ola de temor entre trabajadores migrantes y encendiendo las alarmas en la industria de la construcción, un sector altamente dependiente de esta mano de obra.
La detención de más de 100 migrantes en un operativo en Tallahassee, la capital de Florida, marcó una nueva etapa en esta ofensiva. El hecho ocurrió apenas dos semanas después de una redada similar en The Villages, donde más de dos docenas de trabajadores fueron arrestados.
A nivel nacional, uno de cada cuatro obreros de la construcción es migrante, una proporción que en ciudades como Miami alcanza hasta el 75 %, según datos del American Immigration Council y de la Universidad Internacional de Florida (FIU). “Está bien documentado que la construcción es tal vez la industria que estaría más lastimada por las deportaciones”, advirtió Ned Murray, experto en vivienda de FIU.
El hondureño Aarón Pineda, con Estatus de Protección Temporal (TPS) y empleado en obras en Miami, compartió su angustia: “Nosotros, los latinos, somos los que sacamos este país adelante […] hoy en día uno se siente temeroso por todo lo que está pasando”.
La presión aumentó con la promesa del expresidente Donald Trump de alcanzar una meta de tres mil deportaciones diarias. Esta política podría poner en jaque a más de 1.8 millones de trabajadores del sector y agravar aún más la crisis habitacional que azota al país. Según el Urban Institute, EE.UU. enfrenta un déficit de 3.7 millones de viviendas, lo que ha elevado los precios de alquiler y venta a niveles récord.
En Florida, se estima que hay más de 432 mil trabajadores migrantes en construcción, dos tercios del total estatal. “Si espantamos a la gente que está dispuesta a hacer este trabajo bajo el sol, no sé cómo vamos a seguir con estos proyectos tan necesitados”, alertó Thomas Kennedy, analista de la Coalición Inmigrante de Florida.
A pesar de las advertencias, el gobernador Ron DeSantis y el fiscal estatal James Uthmeier han celebrado los operativos, subrayando el rol de Florida en la aplicación de leyes migratorias. “En Florida, estamos liderando el trabajo para ayudar a la Administración Trump a implementar la ley”, declaró Uthmeier.
Mientras tanto, la industria de la construcción se tambalea y la incertidumbre crece entre quienes, desde las sombras, levantan los edificios del futuro.
