Ciudad de México, 25 de febrero de 2026 — La reforma electoral sigue sin acuerdos definitivos después de la reunión sostenida en Palacio Nacional entre la presidenta Claudia Sheinbaum y legisladores de su coalición, según confirmó el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal.
Al concluir el encuentro, Monreal reconoció ante los medios que “el acuerdo no se ha dado”, aunque calificó las diferencias como temporales y descartó cualquier ruptura en la alianza política de cara a los procesos electorales de 2027 y 2030.
La mandataria presentará públicamente los puntos centrales de la propuesta este miércoles durante su conferencia matutina. La redacción final del documento se completará a lo largo del fin de semana, y la iniciativa formal será enviada al Congreso el próximo lunes.
Monreal explicó que el borrador elaborado por la Comisión Presidencial incluye entre diez y doce ejes principales. La presidenta asumirá la propuesta como propia, particularmente en los aspectos más relevantes, lo que permitirá una reflexión adicional con los partidos aliados —Morena, PT y PVEM— antes del envío oficial al Legislativo.
El coordinador parlamentario enfatizó que la facultad exclusiva para presentar la iniciativa corresponde al Ejecutivo federal, por lo que será Sheinbaum quien determine la cámara de origen —ya sea Diputados o Senado—. “Nosotros tenemos la obligación de procesarla cuando llegue”, precisó.
Aunque no existe aún una contrapropuesta formal por parte del Partido del Trabajo ni del Partido Verde Ecologista de México, Monreal no descartó que ambos puedan plantear observaciones en las próximas horas. La propuesta permanece en análisis y el tiempo extra servirá para afinar posiciones.
Entre los temas que generan mayor debate se encuentran la reducción del número de diputados plurinominales y posibles ajustes al esquema actual de 300-200 en la Cámara de Diputados; la disminución del financiamiento público a los partidos políticos; el recorte en los costos de las elecciones y de los organismos electorales; un mayor control y fiscalización para prevenir el uso de recursos ilícitos en campañas; así como el impulso a la democracia participativa y el fortalecimiento del voto en el extranjero.
De acuerdo con lo señalado previamente por la presidenta, la reforma no pretende crear un “partido de Estado”, sino mejorar un sistema considerado costoso y perfectible, fomentando que los aspirantes a cargos de elección popular prioricen el trabajo territorial sobre las listas partidarias.
Dado que se trata de una reforma constitucional, requiere mayoría calificada: dos terceras partes de los votos en ambas cámaras del Congreso y la aprobación de al menos la mitad más uno de los congresos estatales. Monreal subrayó que Morena no puede imponerla por sí sola y que “son reglas de aritmética electoral”. Aseguró que la oposición participará plenamente en el debate legislativo.
Por el momento, la reforma electoral continúa en pausa. Su avance dependerá de la presentación oficial por parte de la presidenta y de la capacidad de construir los consensos necesarios en los días venideros.
Imágen cortesía: Senado de la República
