McAllen, Texas, 25 de febrero de 2026 — Más de un año después de que el presidente Donald Trump lograra revertir la tendencia demócrata tradicional en el Valle del Río Grande —una zona con fuerte presencia latina—, su agenda de deportaciones masivas está generando repercusiones directas en la fuerza laboral y la economía local, particularmente en la industria de la construcción.
Varios constructores de viviendas consultados expresaron preocupación por la posibilidad de no poder completar proyectos este año debido a la detención de carpinteros, especialistas en cimentaciones, instaladores de paneles de yeso y otros obreros en redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en sitios de obra, o por el miedo que impide a muchos presentarse a trabajar.
Ronnie Cavazos, presidente de la Asociación de Constructores del Sur de Texas y propietario de una empresa constructora en Mission, advirtió durante un almuerzo en McAllen: “Si esto continúa, nos quedaremos sin trabajo”. La región, que en gran medida apoya políticas fronterizas estrictas y deportaciones selectivas, ha evitado hasta ahora confrontaciones masivas, pero los empresarios señalan que la aplicación amplia de las deportaciones está cobrando factura en este tramo sur de un estado conservador.
Aunque la construcción es el sector más afectado, el impacto se extiende a restaurantes, agentes inmobiliarios y minoristas. Jaime Lee González, agente inmobiliario en McAllen, mencionó que un inversionista interesado en más de 100 parcelas duda en avanzar por temor a no poder concluir las obras. María Vásquez, residente local, relató ajustes drásticos en su presupuesto familiar tras la reducción de horas laborales de su esposo en construcción: “Se eliminan jugos, papas fritas y cosas que quieren los niños”.
Mario Guerrero, director ejecutivo de la Asociación de Constructores del Sur de Texas, describió las detenciones y la escasez de mano de obra como el “golpe definitivo” que podría acabar con medios de vida. Luis Rodríguez, director de ventas de Materiales del Valle en McAllen, indicó que los pedidos se acumulan pero no se recogen por falta de instaladores. Xavier Vázquez, propietario de Summit Valley Homes, perdió casi todo su equipo de estucadores en una redada de ICE y enfrenta dificultades para reemplazarlos.
Paul Rodríguez, de Valley Land Title Co., observó una desaceleración en préstamos para construcción desde el verano pasado, agravada por redadas que verifican estatus migratorio en obras. Los constructores admiten que factores como inflación o tasas de interés influyen, pero las acciones de ICE son el factor principal.
La asociación viajó recientemente a Washington para reunirse con legisladores y exigir que se detengan las detenciones de trabajadores sin delitos graves. Guerrero comparó la situación con la agricultura, donde un alto porcentaje de mano de obra es no autorizada, y estimó que en el Valle la proporción en construcción supera ampliamente el 23% nacional reportado para Texas.
En respuesta, la Casa Blanca señaló que Trump firmó una orden ejecutiva en abril para preparar mano de obra mediante programas de aprendizaje y agilización de visas temporales, y creó una oficina en el Departamento de Trabajo para apoyar a empleadores. La portavoz Abigail Jackson afirmó que “no hay escasez de mentes y manos estadounidenses” y que el presidente continuará creando oportunidades para trabajadores legales.
Algunos constructores, como Armando Rodríguez de Castle Bridge Construction, defienden que sus trabajadores tienen documentación y que ICE actúa profesionalmente. Sin embargo, Guerrero —quien votó por Trump y culpa al gobierno anterior por la migración— expresó decepción: “Te puedo garantizar que el Valle nunca volverá a ser rojo. Al menos no en un futuro próximo”.
Para proteger sitios, algunos han instalado cercas con candado y seguridad privada, tras indicaciones de que ICE no ingresa a propiedades privadas cerradas. Aun así, controles en carreteras y puestos de la Patrulla Fronteriza complican el acceso de trabajadores. Los empresarios piden más visas H-2B para el sector, aunque el límite anual no ha cubierto la demanda.
El giro republicano del Valle en 2024 podría revertirse si persisten las tensiones económicas, según líderes locales, en un contexto donde encuestas nacionales muestran desaprobación mayoritaria a la gestión migratoria de Trump.
Imágen cortesía: Texas Images
