13 de marzo de 2026 — Un avión cisterna KC-135 Stratotanker de la Fuerza Aérea de Estados Unidos se estrelló en el oeste de Irak mientras realizaba misiones de reabastecimiento en el marco del conflicto con Irán, informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM).
El accidente tuvo lugar en espacio aéreo considerado aliado, como parte de la Operación Furia Épica, la ofensiva aérea iniciada el 28 de febrero por Washington y sus socios para neutralizar capacidades militares iraníes y proteger bases estadounidenses en la región.
Según el comunicado oficial, dos aeronaves KC-135 participaban en la misma operación: una se precipitó al suelo en territorio iraquí occidental, mientras que la segunda aterrizó sin problemas. Las autoridades militares descartaron de manera tajante que el siniestro haya sido provocado por fuego hostil o fuego amigo, lo que orienta las investigaciones preliminares hacia una falla técnica u operativa.
Inmediatamente se activaron equipos de búsqueda y rescate para localizar a la tripulación de la aeronave siniestrada. Hasta el momento no se ha revelado el número exacto de personas a bordo ni su estado. Un KC-135 normalmente opera con tres tripulantes principales (piloto, copiloto y operador de pértiga), aunque en ciertas misiones puede incluir personal adicional o transportar hasta 37 pasajeros.
Este es el cuarto avión militar estadounidense perdido desde el comienzo del conflicto. En los primeros días de combates, tres cazas F-15E Strike Eagle fueron derribados por error por fuerzas aliadas en Kuwait; en ese caso, los seis tripulantes eyectaron y sobrevivieron.
El Stratotanker KC-135, en servicio desde hace más de sesenta años, constituye uno de los activos más críticos de la proyección aérea estadounidense. Su capacidad de reabastecimiento en vuelo permite a cazas, bombarderos y aviones de transporte extender su autonomía y radio de acción sin depender de bases terrestres intermedias.
A pesar del incidente, las operaciones militares prosiguen. El presidente Donald Trump ha calificado el avance de la campaña como “rápido”, sin ofrecer plazos concretos para su finalización. Por su parte, el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, ratificó la postura de Teherán de mantener cerrado el estrecho de Ormuz —por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial—, lo que continúa elevando la incertidumbre en los mercados energéticos globales y la tensión en todo Oriente Medio.
Imágen cortesía: US Army
