La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que este martes enviará al Senado de la República la iniciativa correspondiente al denominado “Plan B” de la reforma electoral, con la que su gobierno busca reducir privilegios dentro de la clase política y redirigir recursos públicos hacia obras y servicios para la población.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que su administración mantiene la intención de ajustar el gasto en los poderes legislativos locales, al considerar que existen diferencias marcadas en el presupuesto que manejan congresos estatales con el mismo número de diputados.
Como ejemplo, explicó que hay entidades donde cada legislador representa un gasto cercano a los 39 millones de pesos anuales, mientras que en otros casos la cifra ronda apenas los 5 millones, lo que calificó como un exceso.
El proyecto plantea reorientar parte de los recursos asignados actualmente a congresos locales, al Senado y al número de regidores en los ayuntamientos, con el objetivo de destinar ese dinero a infraestructura y servicios básicos en estados y municipios.
De acuerdo con lo expuesto por la presidenta, la iniciativa busca que esos fondos se utilicen para atender necesidades como agua potable, drenaje y mantenimiento urbano, en lugar de financiar bonos, beneficios o gastos operativos de funcionarios.
La propuesta será turnada al Senado para su análisis y eventual discusión legislativa en los próximos días.
