La relación entre Washington y Madrid atraviesa un nuevo episodio de fricción luego de que la Casa Blanca asegurara que España aceptó cooperar con el Ejército de Estados Unidos, tras la amenaza de un embargo comercial lanzada por el presidente Donald Trump. Sin embargo, el Gobierno español desmintió categóricamente dicha versión.
En conferencia de prensa, la portavoz presidencial Karoline Leavitt declaró que, tras el mensaje emitido por el mandatario estadounidense, autoridades españolas habrían accedido a coordinarse con las fuerzas armadas de EE.UU. Según sus palabras, el Ejército estadounidense ya estaría en contacto con sus homólogos en España y se espera que los aliados europeos respalden la misión impulsada por Washington.
La tensión surge luego de que Trump advirtiera sobre un posible embargo comercial contra España por negarse a permitir que el Pentágono utilice instalaciones militares en territorio español para operaciones relacionadas con Irán.
No obstante, desde Madrid la respuesta fue inmediata. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, rechazó tajantemente la existencia de cualquier acuerdo. Aseguró que la postura del Gobierno español respecto al conflicto en Medio Oriente y al uso de sus bases militares “no ha cambiado ni una coma”.
Albares afirmó desconocer el origen de la información difundida por la Casa Blanca y reiteró que España mantiene su posición contraria a la guerra, postura que —dijo— comparten varios países europeos.
El cruce de declaraciones deja en evidencia un desacuerdo público entre ambos gobiernos, en un momento especialmente delicado por la situación en Medio Oriente y las presiones diplomáticas dentro de la relación transatlántica.
