El gobernador de Texas, Greg Abbott, encabezó una mesa redonda con autoridades federales y productores agrícolas para exigir a México el cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944, que establece la entrega periódica de volúmenes de agua al río Bravo.
Durante el encuentro, realizado en Mission, Abbott advirtió que el agua es un recurso estratégico para la economía del estado y subrayó que el incumplimiento del acuerdo internacional ha provocado pérdidas severas en el sector agrícola del Valle del Río Grande.
La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, afirmó que el gobierno federal mantiene coordinación con Texas para garantizar que los productores cuenten con el suministro necesario para sostener cultivos y actividades ganaderas, en medio de la sequía y la reducción de caudales.
Agricultores de la región alertaron que la escasez de agua amenaza la viabilidad económica y la seguridad alimentaria del valle, por lo que urgieron a una solución inmediata.
Abbott adelantó que se impulsarán presiones diplomáticas y políticas para que México cumpla con las entregas acordadas, las cuales ascienden a 1.75 millones de acres-pie de agua cada cinco años, como lo establece el tratado binacional.
