Estados Unidos, 26 de enero de 2026 – Una extensa tormenta invernal continúa azotando a decenas de estados desde el suroeste hasta Nueva Inglaterra, provocando acumulaciones peligrosas de hielo, nevadas intensas, cortes masivos de energía y condiciones extremadamente riesgosas en carreteras y vías aéreas.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, la tormenta afecta a una franja de aproximadamente 2,000 millas, impactando a cerca de 213 millones de personas bajo alertas por clima invernal. Más de un millón de hogares y negocios permanecen sin suministro eléctrico, con Tennessee como el estado más afectado (más de 250,000 clientes sin luz), seguido por Texas, Louisiana y Mississippi, cada uno con más de 100,000 afectados. La cifra sigue en aumento.
La meteoróloga Allison Santorelli describió el evento como “una tormenta única” por su enorme alcance geográfico. Se esperan nevadas significativas desde el Valle de Ohio hasta el noreste, mientras que una “acumulación catastrófica de hielo” pone en riesgo desde el Bajo Valle del Mississippi hasta el Atlántico Medio y el Sureste. En regiones como Nashville, se reportan acumulaciones de hielo de media pulgada o más, suficientes para derribar ramas, cables eléctricos y provocar cortes generalizados de energía.
La tormenta ya ha cobrado vidas: el departamento de salud de Louisiana confirmó este domingo la muerte por hipotermia de dos hombres en el condado de Caddo. Las autoridades advierten que, incluso cuando cesen las precipitaciones, las temperaturas extremadamente bajas que llegarán en los próximos días impedirán el rápido deshielo, complicando la restauración del servicio eléctrico y aumentando los riesgos para la infraestructura y la población.
El caos en el transporte aéreo es notable: más de 10,000 vuelos han sido cancelados y otros 8,000 retrasados hasta el momento, con aeropuertos clave en Filadelfia, Washington, Raleigh-Durham, Nueva York y Nueva Jersey entre los más afectados.
En varias localidades, las condiciones han obligado a suspender labores de reparación. En Oxford, Mississippi, la compañía eléctrica local retiró a sus trabajadores de las calles durante la noche por el peligro de caída de árboles y ramas sobre las grúas y técnicos. En el norte de Georgia, las carreteras heladas han generado múltiples cierres y advertencias de quedarse en casa. Incluso la cadena Waffle House, cuyo índice de aperturas se usa informalmente para medir la gravedad de desastres en el sur, reportó cierres en algunas zonas, lo que los residentes interpretaron como señal de situación extrema.
El presidente Donald Trump ha aprobado declaraciones de emergencia para al menos una decena de estados, y se esperan más en las próximas horas. La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) ha desplegado suministros, personal y equipos de búsqueda y rescate en múltiples regiones, según informó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Las autoridades reiteran recomendaciones de precaución: evitar desplazamientos innecesarios, preparar suministros de emergencia y extremar cuidados ante el riesgo de hipotermia y caídas de estructuras por el peso del hielo. Se prevé que los efectos de la tormenta persistan varios días más allá del cese de las precipitaciones.
Imágen cortesía: CNN
