Washington, 2 de marzo de 2026 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este domingo que las fuerzas estadounidenses hundieron nueve buques de la Armada iraní y destruyeron en gran medida el cuartel general naval del régimen persa, como parte de la ofensiva militar lanzada el sábado en conjunto con Israel.
“Acabo de ser informado de que hemos destruido y hundido 9 barcos de la Marina iraní, algunos de ellos relativamente grandes e importantes”, escribió Trump en su plataforma Truth Social. “Vamos por el resto: ¡pronto estarán reposando en el fondo del mar también! En otro ataque, destruimos en gran medida su cuartel general naval. ¡Aparte de eso, a su Marina le va muy bien!”.
Entre las embarcaciones afectadas se encuentra la corbeta Jamaran de la clase homónima, que según el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) fue atacada al inicio de la Operación Epic Fury y se hundió en el golfo de Omán, cerca del puerto de Chah Bahar.
Las declaraciones del mandatario se producen en medio de una escalada bélica que ha dejado las primeras bajas estadounidenses: el Pentágono confirmó tres militares fallecidos y cinco heridos graves durante las operaciones. Paralelamente, Israel continuó este domingo con bombardeos sobre Teherán, mientras los Guardianes de la Revolución iraníes lanzaron múltiples oleadas de misiles y drones contra objetivos israelíes y bases estadounidenses en el Golfo. En Israel, el saldo de víctimas civiles ascendió al menos a diez muertos, nueve de ellos en Beit Shemesh, en el ataque más letal registrado en territorio israelí desde el inicio del conflicto.
A pesar de la intensidad de los combates, Trump abrió la posibilidad de negociaciones directas con las autoridades iraníes. En una entrevista concedida a The Atlantic y difundida este domingo, el presidente afirmó: “Ellos quieren hablar, y yo he aceptado hablar, así que hablaré con ellos. Deberían haberlo hecho antes”. Sin embargo, reconoció que “la mayoría de esa gente ha muerto” y que varios de los interlocutores previos en negociaciones perecieron en los bombardeos del sábado. “Quisieron pasarse de listos”, agregó.
Trump se mostró convencido de que un levantamiento popular contra el régimen de Teherán podría ser inminente, al citar celebraciones en las calles de Irán y entre la diáspora en ciudades estadounidenses como Nueva York y Los Ángeles. “Eso va a ocurrir. Lo están viendo, y creo que va a pasar. Mucha gente está extremadamente feliz allá”, declaró. No obstante, evitó comprometerse a prolongar los ataques para apoyar una eventual rebelión: “Tengo que analizar la situación en el momento en que ocurra”.
El conflicto actual representa la segunda gran ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel contra Irán en menos de un año. En junio de 2025, una operación de 12 días ya había debilitado severamente las defensas aéreas, el liderazgo militar y el programa nuclear iraní. En esta ocasión, los ataques eliminaron al líder supremo Ali Khamenei y a gran parte del alto mando, lo que llevó a la formación de un triunvirato de transición para gobernar el país hasta la designación de un nuevo guía por la Asamblea de Expertos. El presidente iraní Masoud Pezeshkian ha calificado la respuesta de su país como “un deber y derecho legítimo”.
Trump restó importancia a las proyecciones de un fuerte impacto económico, especialmente en los precios del petróleo, y defendió que la economía estadounidense se mantiene en su mejor momento histórico. Sobre posibles nuevas amenazas iraníes contra territorio estadounidense, evitó dar detalles específicos.
Las tensiones en la región continúan en aumento, con intercambios de fuego que involucran a múltiples actores y el riesgo de una escalada mayor en el Medio Oriente.
Imágen cortesía: Reuters
