Dallas, 30 de marzo de 2026 – El presidente Donald Trump afirmó que Estados Unidos evalúa la posibilidad de tomar el control de la isla iraní de Kharg, principal terminal de exportación de crudo de Irán, en el marco de la guerra que enfrenta Washington y Tel Aviv contra Teherán desde hace un mes.
En declaraciones realizadas en una entrevista con el Financial Times, Trump señaló que “quizás tomemos Kharg, quizás no. Tenemos muchas opciones”. Agregó que, de decidirlo, “deberíamos mantener nuestra presencia allí durante algún tiempo”. El mandatario aseguró que la isla “no tiene defensa” y que “podríamos tomarla con facilidad”, aunque reconoció que se trata de una medida que “deberíamos analizar cuidadosamente” debido a los riesgos involucrados.
Trump también expresó que “lo que más me gustaría es tomar el petróleo de Irán”, comparando la estrategia con la aplicada en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, donde Estados Unidos mantiene el control de la industria petrolera de forma indefinida. “Quienes cuestionan esa estrategia no entienden la situación”, afirmó.
La isla de Kharg, ubicada en el Golfo Pérsico, representa el principal punto de exportación de petróleo iraní, por donde circulaba alrededor del 90% del crudo del país antes del conflicto. Su control tendría un impacto significativo en los ingresos del régimen iraní y en el suministro energético global.
Las declaraciones de Trump se producen en medio de un intenso bombardeo estadounidense que, según el presidente, ha destruido más de 13.000 objetivos iraníes, incluyendo bases de misiles, submarinos, fábricas de drones y embarcaciones militares. Quedarían cerca de 3.000 objetivos pendientes, según indicó.
El mandatario manifestó optimismo respecto a un posible acuerdo de paz con Irán “muy pronto”, a través de un canal indirecto mediado por Pakistán, y fijó el 6 de abril como fecha límite para que Teherán acepte las condiciones. “Creo que llegaremos a un acuerdo con ellos, estoy bastante seguro”, dijo, aunque advirtió que ya se registra un “cambio de régimen” en Irán tras la muerte o neutralización de varios líderes clave. “Estamos tratando con un grupo de personas completamente distinto y muy profesional”, agregó.
En paralelo, Estados Unidos ha reforzado su presencia militar en la región con 10.000 efectivos adicionales, incluyendo 3.500 soldados de marines y unidades de la 82ª División Aerotransportada. Irán, por su parte, ha amenazado con intensificar el control sobre el Estrecho de Ormuz y multiplicar ataques contra intereses estadounidenses e israelíes.
El conflicto ha provocado un fuerte repunte en los precios del petróleo, con el barril de Brent superando los 116 dólares, un aumento del 50% en el último mes.
Trump evitó dar detalles específicos sobre un posible alto el fuego para reabrir el Estrecho de Ormuz, pero insistió en que el acuerdo podría cerrarse rápidamente. “Tenemos cerca de 3.000 objetivos pendientes… y nos quedan un par de miles más. El acuerdo podría cerrarse de manera rápida”, señaló.
Expertos advierten que una operación terrestre para tomar Kharg representaría un riesgo significativo de escalada, con posibles consecuencias en los mercados energéticos mundiales y en la estabilidad de la región. Hasta el momento, las fuerzas estadounidenses han evitado destruir directamente la infraestructura petrolera de la isla, aunque Trump ha dejado claro que esa opción sigue sobre la mesa.
La situación en Medio Oriente continúa evolucionando con rapidez, mientras la administración estadounidense mantiene la presión militar y diplomática sobre Teherán.
Imágen cortesía: Reuters
