El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a afirmar este jueves que el gobierno cubano encabezado por Miguel Díaz-Canel “está muy cerca de caer”, aunque evitó proponer una intervención militar directa, durante una entrevista con el comentarista conservador Hugh Hewitt en un programa de radio de corte ideológico afín.
Trump vinculó la supuesta fragilidad del régimen cubano a la pérdida de apoyo económico de Venezuela, tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, y aseguró que La Habana enfrenta una situación “en serios problemas” debido al debilitamiento de sus principales lazos financieros.
Aunque reiteró su convicción de que el gobierno de Cuba podría colapsar en el corto plazo, el mandatario desestimó la idea de una intervención directa sobre el terreno, alegando que ya se ha ejercido la máxima presión política y económica posible sin recurrir a acciones militares.
Trump también enfatizó que su administración seguirá manteniendo la política de presión hacia La Habana, aunque evitó detallar nuevas medidas concretas. Sus comentarios se producen en medio de un contexto de tensiones regionales amplificadas por la operación estadounidense en Venezuela, donde se reportó la muerte de personal cubano en apoyo al gobierno de Maduro.
Analistas señalan que estas declaraciones reflejan la postura de la Casa Blanca de intensificar la presión diplomática y económica, mientras evalúa las consecuencias geopolíticas de la captura de Maduro y sus efectos sobre los regímenes aliados en la región.
