El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró el anuncio de Toyota sobre el traslado gradual de parte de la producción de la camioneta Tacoma desde México hacia Texas, decisión que atribuyó a los efectos de su política arancelaria.
A través de su red Truth Social, el mandatario estadounidense afirmó que el movimiento de la automotriz japonesa representa un hecho de gran importancia para su país y aseguró que los aranceles “están surtiendo efecto”.
Toyota anunció una inversión de 3 mil 600 millones de dólares para ampliar su planta en San Antonio, Texas, donde se integrará parte de la producción de la Tacoma que actualmente se realiza en Baja California.
De acuerdo con la compañía, el traslado se llevará a cabo de manera escalonada durante aproximadamente cuatro años, como parte de una estrategia para fortalecer su capacidad manufacturera en Norteamérica.
La empresa precisó que la nueva línea de producción comenzaría operaciones hacia 2030, año en el que el complejo texano prácticamente duplicará su tamaño actual.
Pese al ajuste, Toyota reiteró su compromiso con sus operaciones en Estados Unidos, Canadá y México, y destacó la importancia de una pronta renovación del T-MEC para mantener la competitividad de la industria automotriz en la región.
Ted Ogawa, presidente y director ejecutivo de Toyota Norteamérica, señaló que la expansión refleja la confianza de la compañía en la manufactura estadounidense, además de fortalecer la cadena de suministro, atender la demanda de los consumidores y generar nuevas oportunidades económicas en Texas.
El anuncio fue interpretado por Trump como una victoria de su estrategia comercial, mientras la industria automotriz regional se mantiene atenta al impacto de los aranceles y a la renovación del acuerdo comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
