En medio del conflicto en Medio Oriente y el impacto global en los precios de la energía, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó polémica al emitir un mensaje dirigido a países afectados por la escasez de combustible para aviación tras el cierre del Estrecho de Ormuz.
A través de su red social Truth Social, el mandatario sugirió que naciones como Reino Unido deberían adquirir combustible en territorio estadounidense o, en sus propias palabras, acudir directamente al estrecho para obtenerlo. Sus declaraciones incluyeron críticas a la falta de participación de algunos aliados en las acciones contra Irán, lo que elevó el tono del discurso en medio de la crisis internacional.
En el mismo mensaje, Trump también cuestionó la postura de Francia, acusándola de no colaborar en operaciones logísticas al impedir el sobrevuelo de aviones militares con destino a Israel, lo que calificó como una actitud poco útil frente al conflicto.
Mientras tanto, el impacto del cierre del estratégico paso marítimo continúa reflejándose en otras regiones. En Indonesia, el gobierno anunció medidas para enfrentar el aumento en los precios del combustible, entre ellas la limitación en la compra diaria para vehículos particulares y la implementación de trabajo remoto los viernes para funcionarios públicos, con el fin de reducir el consumo energético.
Las autoridades indonesias aseguraron que, pese al entorno internacional, no habrá incrementos en los precios del combustible a corto plazo y reiteraron que el suministro está garantizado. No obstante, expertos advierten que la presión fiscal podría intensificarse si los precios del petróleo continúan por encima de los niveles previstos en el presupuesto.
El Estrecho de Ormuz, por donde normalmente circula una quinta parte del petróleo mundial, se mantiene como un punto crítico en la actual crisis, agravada por el conflicto iniciado a finales de febrero, lo que mantiene en alerta a los mercados energéticos y a la comunidad internacional.
