Donald Trump reunió en Washington a líderes y representantes de más de 40 naciones para inaugurar la primera Junta de Paz impulsada por su administración, un organismo internacional con el que busca mediar conflictos armados, comenzando por la crisis en Gaza y con la intención de expandirse a disputas en otras regiones del mundo.
Durante la apertura, el mandatario calificó el encuentro como el más influyente de su tipo por el nivel político de los asistentes. La reunión se realizó en el Instituto de Paz de Washington, recientemente renombrado con su nombre, y contó con la presencia de aliados cercanos como Javier Milei, Santiago Peña y Viktor Orbán, además de delegaciones de Medio Oriente, Asia y Europa del Este.
El gobierno estadounidense afirmó que la mayoría de países invitados ya aceptaron integrarse al organismo, mientras otros aún muestran reservas por considerar que podría debilitar el papel de la Organización de las Naciones Unidas.
Trump adelantó que la Junta destinaría más de 5 mil millones de dólares a proyectos humanitarios y de reconstrucción en Gaza tras el conflicto entre Israel y Hamás, y aseguró que la iniciativa trabajará en coordinación con la ONU en algunos casos, aunque pretende ir más allá del enclave palestino.
El acto contó también con la presencia del vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio. Israel estuvo representado por su canciller en lugar del primer ministro Benjamín Netanyahu.
Países como México participaron en calidad de observadores. Según la Casa Blanca, la nueva entidad aspira a convertirse en un mecanismo permanente de mediación internacional enfocado en resolver conflictos armados y promover acuerdos diplomáticos a escala global.
