A menos de dos meses de las elecciones legislativas de Estados Unidos, el presidente Donald Trump llamó a sus simpatizantes a respaldar a los candidatos republicanos como si su propio nombre apareciera nuevamente en las papeletas.
Durante una convención nacional republicana celebrada en el American Airlines Center de Dallas, Texas, el mandatario advirtió que los comicios del próximo 3 de noviembre serán determinantes para conservar el control del Congreso y mantener el avance de su agenda política.
“Les pido que imaginen que soy yo quien está en la papeleta, una vez más”, expresó Trump durante el discurso con el que cerró la primera jornada del encuentro, prolongado por más de una hora.
El llamado surge en un escenario complicado para el Partido Republicano. Históricamente, la fuerza política que ocupa la Casa Blanca suele perder escaños durante las elecciones de término medio, especialmente cuando la aprobación presidencial se encuentra por debajo del 50%.
Una encuesta de Focaldata para el Financial Times situó la popularidad de Trump en 32%, mientras que distintas proyecciones anticipan una contienda cerrada por el Senado y una posible victoria demócrata en la Cámara de Representantes.
Texas también se convirtió en un punto estratégico debido al crecimiento del respaldo demócrata en algunas contiendas, particularmente entre los votantes latinos, quienes representan más del 40% de la población estatal.
Durante la convención participaron funcionarios, candidatos, activistas y figuras del entretenimiento deportivo, cuyos mensajes se concentraron en destacar los resultados de la administración y reforzar el liderazgo de Trump dentro del partido.
Como parte de su discurso, el presidente prometió entregar 5 mil dólares a cada adulto estadounidense si los republicanos mantienen la mayoría en ambas cámaras. Sin embargo, no explicó de dónde saldrían los recursos, cómo se distribuirían ni cuándo podría concretarse el pago.
Trump reconoció que la historia electoral juega en contra de su partido: desde 1946, la fuerza gobernante ha perdido lugares en la Cámara de Representantes en 18 de 20 elecciones intermedias.
Pese a ese antecedente, aseguró que los republicanos pueden romper la tendencia. Por ahora, los sondeos colocan a los demócratas con ventaja para recuperar la Cámara Baja, mientras la disputa por el Senado permanece prácticamente empatada.
