El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que desea participar en la designación del próximo líder supremo de Irán, tras la muerte del ayatolá Ali Khamenei durante bombardeos atribuidos a fuerzas estadounidenses e israelíes que detonaron el conflicto reciente en la región.
En una entrevista telefónica con el medio digital Axios, el mandatario afirmó que el posible ascenso de Mojtaba Khamenei, hijo del líder fallecido, sería “inaceptable”. Aunque reconoció que es uno de los aspirantes con mayores probabilidades de asumir el cargo, consideró que Washington debería tener influencia en el proceso.
Trump sostuvo que el hijo de Khamenei continuaría la misma línea política de su padre, lo que, según advirtió, podría provocar nuevos enfrentamientos entre ambos países en el futuro. El mandatario también aseguró que Estados Unidos preferiría que el liderazgo iraní recaiga en una figura que promueva estabilidad y reduzca las tensiones en la región.
Durante la conversación, el presidente estadounidense comparó el escenario iraní con la situación política reciente en Venezuela, donde —según afirmó— Washington tuvo participación en la transición política que dejó a Delcy Rodríguez al frente de un gobierno interino tras la captura del exmandatario Nicolás Maduro.
En Irán, el procedimiento para elegir al líder supremo corresponde a la Asamblea de Expertos de Irán, un órgano integrado por 88 clérigos elegidos en las urnas cada cuatro años, encargado de designar al nuevo jefe del Estado mediante mayoría simple.
En los últimos días, el nombre de Mojtaba Khamenei ha cobrado fuerza dentro de los círculos políticos y religiosos del país. El clérigo, de 56 años, es considerado una figura con influencia en sectores del poder, especialmente dentro de la Guardia Revolucionaria, lo que lo coloca entre los principales aspirantes a asumir el máximo liderazgo iraní.
