El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no ofrecerá disculpas al pontífice Papa León XIV, luego de calificarlo como “débil frente al crimen” y criticar su postura en torno al conflicto con Irán.
Desde la Casa Blanca, el mandatario defendió su posición al asegurar que las críticas del líder religioso sobre la política estadounidense en Medio Oriente son equivocadas. Trump argumentó que su estrategia busca evitar un escenario de alto riesgo, como el desarrollo nuclear iraní, el cual —dijo— podría derivar en consecuencias catastróficas a nivel global.
Lejos de suavizar el tono, el presidente reiteró sus señalamientos contra el papa, insistiendo en que sus posturas son blandas en temas de seguridad y política internacional. Las declaraciones se suman a una serie de mensajes publicados previamente en redes sociales, donde Trump cuestionó abiertamente al pontífice.
En respuesta, León XIV dejó claro que no teme a la administración estadounidense y reafirmó su compromiso de seguir pronunciándose a favor de la paz, en medio de las tensiones internacionales.
La controversia se intensificó tras la difusión —y posterior eliminación— de una imagen en redes sociales donde Trump aparecía representado con una figura religiosa, lo que provocó críticas incluso entre sectores cercanos al mandatario. Aunque el presidente restó importancia al hecho, también lanzó cuestionamientos contra los medios de comunicación, a los que acusó de distorsionar la situación.
Este nuevo desencuentro refleja el creciente choque de posturas entre el liderazgo político estadounidense y la voz del Vaticano en torno a los conflictos internacionales y el llamado a la paz.
