La UEFA, organismo rector del fútbol europeo, votó de forma unánime a favor de boicotear los próximos Mundiales masculinos y femeninos en respuesta al plan de la FIFA de inyectar inversión privada en sus competiciones. La decisión, adoptada este jueves en una reunión virtual con el respaldo de las 55 asociaciones miembro, eleva la presión sobre el resto de confederaciones continentales.
Más de 40 representantes expresaron su enojo por el trato recibido de la FIFA y cuestionaron por qué las reservas del organismo mundial no se destinan al desarrollo del fútbol. También criticaron la falta de consultas sobre los planes de inversión.
Tras el anuncio, la UEFA publicó un comunicado en el que afirma que sus 55 asociaciones “están unidas” y declara que “el Mundial no está en venta”.
“La Copa Mundial no puede tratarse como un producto de inversión. Es uno de los mayores legados deportivos del fútbol. Se ha construido durante generaciones gracias a los jugadores, las selecciones nacionales y los aficionados de todos los continentes. Ninguna parte de ella debería entregarse jamás a inversionistas privados. El Mundial no está en venta”, sostiene el texto.
La UEFA calificó la propuesta de “irresponsable e indefendible”, aseguró que fue “concebida en secreto y llevada al borde de su aprobación sin ninguna consulta significativa” y acusó a la FIFA de ejercer una “gobernanza mediante la intimidación”.
“Hay cosas que, sencillamente, son demasiado importantes para venderlas. La Copa Mundial de la FIFA pertenece al fútbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, nunca estará en venta”, concluye el comunicado.
Poco después, la Concacaf se sumó al rechazo. Sus 41 asociaciones miembro rechazaron el plan de establecer FIFA Forward Enterprise y “vender participaciones en la Copa Mundial a inversores privados”. El organismo de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe expresó “profunda preocupación por la falta de un proceso adecuado […], el plazo artificialmente corto impuesto y la ausencia de revisión o aprobación por parte de los órganos de gobierno pertinentes de la FIFA”.
La Concacaf cuestionó la necesidad de acudir a inversores privados justo después de la Copa del Mundo más rentable de la historia y pidió dialogar con la FIFA para determinar cómo utilizar las vastas reservas existentes en el desarrollo del fútbol de la región.
“La Concacaf reafirma que el futuro del fútbol —y su mayor activo— debe permanecer en manos de nuestra familia futbolística”, señaló.
Entre UEFA y Concacaf ya suman 96 asociaciones nacionales posicionadas en contra del proyecto impulsado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. La Confederación Asiática de Fútbol también había expresado preocupación por la falta de consultas, mientras que el comité ejecutivo de la CAF se reunirá la próxima semana para evaluar la propuesta. Conmebol y OFC aún no se han pronunciado públicamente.
La tensión entre UEFA y FIFA no es nueva. El presidente europeo, Aleksander Čeferin, ya había boicoteado la final del Mundial de este verano en protesta por varias decisiones de la FIFA durante el torneo.
Infantino se perfila como candidato único a la reelección en marzo de 2027, en busca de un cuarto y último mandato que lo mantendría al frente del fútbol mundial hasta 2031. Queda por ver si la oposición europea se articula en torno a un rival. Los candidatos deben presentarse antes del 18 de noviembre.
El próximo gran evento de la FIFA, la Copa Mundial Femenina Sub-20, comenzará el 5 de septiembre en Polonia, con participación de seis selecciones europeas.
Imágen cortesía: Benoit Tessier/Reuters
