Miami, Florida, 18 de marzo de 2026 — En una final cargada de emoción y dramatismo, la selección de Venezuela derrotó 3-2 a Estados Unidos la noche del martes 17 de marzo en el loanDepot park de Miami, conquistando por primera vez en su historia el título del Clásico Mundial de Béisbol.
El encuentro, que reunió a algunas de las principales estrellas de las Grandes Ligas y ligas profesionales de todo el mundo, se definió en la novena entrada con un doble clave de Eugenio Suárez que permitió anotar al corredor emergente Javier Sanoja desde segunda base. El imparable llegó tras un robo de base oportuno de Sanoja y una base por bolas a Luis Arráez ante el relevista Garrett Whitlock.
Venezuela construyó su ventaja temprana con un elevado de sacrificio de Maikel García en la tercera entrada y un jonrón de Wilyer Abreu en la quinta frente al novato Nolan McLean. El pitcheo venezolano, liderado por el abridor zurdo Eduardo Rodríguez y un bullpen dominante, mantuvo a raya a los estadounidenses, limitándolos a solo dos hits hasta la séptima entrada.
Estados Unidos empató el marcador en la octava con un jonrón de dos carreras de Bryce Harper ante Andrés Machado, quien había permitido un boleto a Bobby Witt Jr. con dos outs. Harper trotó lentamente las bases y saludó al coach de tercera base Dino Ebel al pasar por la almohadilla.
En la parte baja de la novena, Daniel Palencia cerró el juego con autoridad: ponchó a dos bateadores y remató con un strikeout a Roman Anthony para su tercer salvamento del torneo, desatando la euforia en el terreno y entre los miles de aficionados venezolanos que convirtieron el estadio en un escenario de fiesta tricolor.
“Nadie creía en Venezuela, pero ahora somos los campeones. Esta es una fiesta para todo el país de Venezuela. No somos solo compañeros de equipo, somos una familia”, declaró emocionado Eugenio Suárez tras el encuentro.
Estados Unidos, que contaba con un roster estelar encabezado por Aaron Judge, Bryce Harper y Paul Skenes, perdió su segunda final consecutiva del Clásico y sigue sin levantar el trofeo desde la edición de 2017. Judge terminó de 4-0 con tres ponches en el juego decisivo y bateó para .222 en el torneo; Harper promedió .214 y Bregman .143 en la fase eliminatoria.
El público venezolano, que abarrotó las gradas con banderas, camisetas y cánticos, convirtió el loanDepot park en territorio “local” para su selección pese a disputarse en suelo estadounidense. Miles de fanáticos viajaron desde diversas ciudades para apoyar a su equipo, que llegaba a su primera final tras eliminar a Italia en semifinales (4-2).
El ambiente contrastó con la escasa presencia de aficionados estadounidenses, quienes fueron recibidos con algunos abucheos al ingresar al estadio. Algunos seguidores venezolanos aprovecharon la ocasión para aludir a la reciente captura del expresidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses en enero, luciendo camisetas alusivas al arresto.
Tras la victoria, el presidente Donald Trump publicó un mensaje en Truth Social que decía: “Estadidad!!! Presidente DJT”. El lunes, luego de la semifinal ante Italia, había escrito: “Venezuela ha derrotado esta noche a Italia por 4-2 en la semifinal del Clásico Mundial de Béisbol (¡Béisbol!). Están jugando de maravilla. ¡Últimamente le están yendo muy bien las cosas a Venezuela! Me pregunto a qué se debe la magia? Estado #51?”.
Con este triunfo, Venezuela se convierte en el nuevo monarca del béisbol internacional, en una edición del Clásico Mundial que ha batido récords de asistencia y entusiasmo global. Jugadores y cuerpo técnico evitaron referirse a las tensiones políticas entre ambos países, centrándose en el aspecto deportivo de una final histórica.
Imágen cortesía: prensa asociada
