Una investigación periodística ha puesto en entredicho la figura de César Chávez, histórico dirigente del movimiento campesino en Estados Unidos, tras la publicación de testimonios que lo señalan por presuntos abusos sexuales contra menores y mujeres adultas.
El reportaje, difundido por The New York Times, recoge las denuncias de dos mujeres —identificadas como Murguía y Debra Rojas— quienes aseguran haber sido víctimas de agresiones cuando eran menores de edad. Ambas son hijas de organizadores del movimiento sindical liderado por Chávez desde la década de 1960 en California.
Según los testimonios, los hechos habrían ocurrido en la oficina del dirigente, en un periodo en el que ya era una figura en ascenso dentro de la lucha por los derechos de los trabajadores agrícolas. Murguía relató que los encuentros comenzaron cuando tenía 13 años, lo que, afirmó, le provocó un profundo daño emocional durante su adolescencia. Por su parte, Rojas señaló que el primer contacto inapropiado ocurrió cuando tenía 12 años.
A estas acusaciones se suma la voz de Dolores Huerta, histórica líder del movimiento campesino y colaboradora cercana de Chávez, quien aseguró haber sido víctima de abuso en dos ocasiones. En un comunicado, Huerta describió situaciones de manipulación y coerción que, dijo, derivaron en embarazos que mantuvo en secreto durante décadas.
La activista explicó que guardó silencio por más de 60 años por temor a afectar la causa social a la que había dedicado su vida. Sin embargo, indicó que la reciente investigación la llevó a reconocer su experiencia como sobreviviente de abuso y a compartir su testimonio públicamente.
El reportaje también apunta a la posible existencia de un patrón más amplio de conducta inapropiada por parte del líder sindical, respaldado por documentos y testimonios que, según el medio, no habían salido a la luz previamente.
Las revelaciones han generado una fuerte reacción dentro del movimiento campesino y en el sindicato United Farm Workers, organización fundada por Chávez, que anunció la cancelación de eventos conmemorativos en su honor en California.
Reconocido durante décadas como un símbolo de la lucha por los derechos laborales y galardonado póstumamente con la Medalla Presidencial de la Libertad por el entonces presidente Bill Clinton en 1994, el legado de Chávez enfrenta ahora uno de sus momentos más críticos tras estas acusaciones.
