Washington, 17 de abril de 2026 – Google mantiene negociaciones avanzadas con el Departamento de Defensa de Estados Unidos para implementar su modelo de inteligencia artificial Gemini en entornos militares clasificados, con estrictas limitaciones éticas que incluyen la prohibición de vigilancia masiva en territorio estadounidense y el veto al uso en armas autónomas sin supervisión humana.
Según fuentes citadas por Reuters, el posible acuerdo busca establecer salvaguardas inéditas en contratos tecnológicos con el Pentágono, diferenciándose de proyectos anteriores. El despliegue de Gemini permitiría a las fuerzas armadas estadounidenses utilizar capacidades avanzadas de IA en operaciones secretas, siempre bajo control humano directo.
Este giro representa un cambio significativo para Google, que en 2018 abandonó el Proyecto Maven tras fuertes protestas internas de sus empleados por el uso de su tecnología en fines militares. Ahora, la compañía busca reposicionarse como proveedor clave de inteligencia artificial para la defensa nacional, en medio de una intensa competencia con otras empresas del sector.
OpenAI firmó un acuerdo similar con el Departamento de Defensa en marzo de 2026, mientras que Anthropic rechazó ciertas exigencias militares y perdió un contrato por 200 millones de dólares. Alphabet, la casa matriz de Google, ha duplicado sus inversiones en infraestructura de IA y proyecta un gasto de 185.000 millones de dólares para 2026, impulsado en parte por la presión federal y la Ley de Producción de Defensa.
El acuerdo en discusión responde también al avance de China en inteligencia artificial, que acelera la integración de estas tecnologías en contextos de seguridad nacional. Expertos destacan que estas cláusulas éticas buscan equilibrar las prioridades de defensa con principios corporativos, manteniendo la supervisión humana como requisito indispensable en decisiones operativas.
Aunque las conversaciones se encuentran en etapa avanzada, aún no se ha confirmado la firma definitiva del contrato. Este posible pacto marca un hito en la relación entre Silicon Valley y el gobierno estadounidense en la carrera por la supremacía de la IA militar.
Imágen cortesía: Google
