La Universidad de Harvard aceptó pagar 53 millones de dólares para resolver las demandas presentadas por familiares de personas que donaron sus cuerpos a la Facultad de Medicina y cuyos restos fueron sustraídos y vendidos ilegalmente por un antiguo empleado de la morgue.
El acuerdo recibió la aprobación preliminar de un juez del condado de Suffolk, aunque todavía deberá superar una audiencia final programada para diciembre. La compensación beneficiaría a las familias que acusaron a la institución de no proteger adecuadamente los restos entregados para la enseñanza y la investigación médica.
El caso se encuentra relacionado con Cedric Lodge, exgerente de la morgue de la Facultad de Medicina de Harvard, quien trabajó en esa institución durante casi tres décadas. De acuerdo con la investigación federal, entre 2018 y 2023 habría retirado diferentes partes anatómicas de cuerpos que permanecían bajo custodia de la universidad.
Las autoridades señalaron que Lodge trasladaba los restos hasta su vivienda en New Hampshire y posteriormente los ofrecía a compradores ubicados en distintos estados. El material debía permanecer dentro del programa académico y ser cremado una vez terminados los estudios médicos.
El antiguo empleado admitió un cargo relacionado con el transporte interestatal de bienes robados y fue sentenciado a ocho años de prisión en diciembre de 2025. La investigación también involucró a su esposa y a otras personas señaladas por participar en la red de comercialización.
El descubrimiento de estas actividades provocó indignación entre las familias de los donantes, quienes aseguraron que confiaron los cuerpos de sus seres queridos a Harvard con la intención de apoyar la formación de futuros médicos y contribuir al avance de la ciencia.
En sus demandas, los familiares argumentaron que la universidad incumplió su responsabilidad de mantener los restos bajo condiciones seguras y de supervisar correctamente el funcionamiento de su Programa de Donaciones Anatómicas. También cuestionaron la falta de controles que habría permitido que las actividades ilegales continuaran durante varios años.
Como parte del acuerdo, la universidad no solamente entregará una compensación económica. La Facultad de Medicina de Harvard también se comprometió a ofrecer una disculpa pública y organizar un encuentro virtual con las personas afectadas.
La institución reconocerá además que las acciones de Lodge fueron moralmente reprochables y completamente contrarias a las normas establecidas para tratar con respeto y dignidad a quienes donaron sus cuerpos para fines académicos.
Harvard también creará una beca anual dirigida a estudiantes de medicina, como homenaje a los donantes anatómicos. Se espera que el programa comience durante el ciclo académico 2027-2028.
El proceso judicial atravesó distintas etapas antes de llegar al acuerdo. En 2024, un juez desestimó una docena de demandas presentadas contra la universidad. Posteriormente, la Corte Suprema Judicial de Massachusetts permitió que los casos fueran reactivados.
El tribunal determinó que Harvard y los responsables de su programa anatómico no estaban protegidos por la inmunidad limitada contemplada en las leyes estatales sobre donaciones de cuerpos. Esa resolución permitió que las familias continuaran con sus reclamaciones y abrió el camino para las negociaciones.
Aunque Harvard aceptó pagar los 53 millones de dólares, el convenio aún no es definitivo. El tribunal deberá revisar sus condiciones y escuchar a las partes antes de decidir si concede su aprobación final.
El caso ha generado cuestionamientos sobre los controles internos de los programas de donación anatómica y la responsabilidad de las instituciones educativas de garantizar que los cuerpos recibidos sean tratados con seguridad, dignidad y respeto.
