El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) comenzó una revisión de sus procesos de reclutamiento y capacitación después de que dos migrantes murieran por disparos de agentes federales en Texas y Maine.
Tom Homan, encargado de la política fronteriza del Gobierno estadounidense, confirmó que las autoridades analizan diversos aspectos de la formación de los oficiales, luego de conocerse señalamientos sobre presuntos antecedentes de conducta violenta de uno de los agentes involucrados.
El caso corresponde a la muerte del colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, ocurrida el 13 de julio en Maine. De acuerdo con testimonios atribuidos a sus exesposas, el oficial que disparó habría mostrado comportamientos violentos previamente.
“Hay varias cosas bajo revisión. El entrenamiento está en revisión”, declaró Homan durante una entrevista con CNN.
La evaluación también ocurre después de la muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo, quien fue abatido por agentes migratorios el 7 de julio en Texas. Pese a la revisión interna, Homan rechazó que ICE haya cometido errores durante ambos operativos.
Sus declaraciones representan un cambio de tono respecto a comentarios anteriores, cuando aseguró que los dos migrantes continuarían con vida si hubieran obedecido las instrucciones de los oficiales.
En junio, ICE amplió de 42 a aproximadamente 71 días la capacitación básica para sus nuevos agentes. Además, ordenó cursos adicionales para el personal contratado mediante un programa acelerado de reclutamiento que posteriormente fue eliminado.
Las modificaciones surgen en medio de cuestionamientos sobre la preparación de los agentes migratorios y contrastan con la estrategia inicial del Gobierno de Donald Trump para acelerar su incorporación, mientras continúan las exigencias para que las muertes sean investigadas de manera independiente.
