Washington, 19 de mayo de 2026 — Un análisis de la Institución Brookings reveló que más de 100,000 niños han sido separados de sus padres como consecuencia de las medidas migratorias implementadas por la administración del presidente Donald Trump.
De acuerdo con el estudio, aproximadamente el 75% de estos menores son ciudadanos estadounidenses, lo que significa que la mayoría de las separaciones han afectado a familias mixtas dentro del territorio de Estados Unidos.
Las separaciones se han producido principalmente en el marco de operativos de detención y deportación de inmigrantes indocumentados, muchos de ellos con hijos nacidos en el país. Organizaciones defensoras de derechos humanos han documentado casos en los que padres son detenidos en redadas o durante procesos de deportación, dejando a los niños bajo el cuidado de familiares, tutores o, en algunos casos, bajo custodia del Estado.
Esta situación ha generado críticas de sectores opositores, quienes califican las políticas como excesivamente estrictas y con graves impactos humanitarios. Por su parte, la administración Trump ha defendido sus acciones como necesarias para hacer cumplir la ley migratoria y reducir la inmigración ilegal.
Hasta el momento, no se ha detallado un plan específico para reunificar a las familias afectadas ni cifras oficiales del gobierno sobre el alcance exacto de estas separaciones. El tema continúa generando debate en el Congreso y en la opinión pública.
Imágen cortesía: The Daily Beast
