Washington D.C., 30 de septiembre de 2025 – El presidente Donald Trump se reunió este lunes con los principales líderes del Congreso en la Casa Blanca en un intento desesperado por evitar el cierre del Gobierno federal, que se avecina en menos de 48 horas si no se alcanza un acuerdo. La cita, que incluyó a demócratas y republicanos, no generó progreso alguno, dejando al país al borde de una paralización que afectaría a millones de trabajadores y servicios esenciales.
Los fondos federales se agotarán a las 12:01 a.m. del miércoles, 1 de octubre, a menos que se apruebe una ley de financiación. Trump convocó a Hakeem Jeffries y Chuck Schumer, líderes demócratas de la Cámara de Representantes y el Senado respectivamente, junto a sus contrapartes republicanos: el presidente de la Cámara, Mike Johnson, y el líder de la mayoría en el Senado, John Thune. Sin embargo, las diferencias partidistas persisten, con republicanos acusando a los demócratas de usar el Gobierno como “rehén” para avanzar en su agenda sanitaria, y demócratas exigiendo concesiones en temas clave como la ampliación de subsidios de Obamacare y la reversión de recortes a Medicaid.
“Creo que vamos a un cierre porque los demócratas no harán lo correcto, espero que cambien de opinión, pero veremos”, declaró el vicepresidente JD Vance al inicio de la reunión, en un tono que refleja la creciente frustración en el bando republicano. 1 Por su parte, Schumer salió de la Casa Blanca enfatizando las “grandes diferencias” entre las partes, y reiteró que cualquier acuerdo debe incluir protecciones para la atención médica, incluyendo la extensión permanente de subsidios que expiran a fin de año. 3
El enfrentamiento se centra en la influencia demócrata en el Senado, donde se requieren 60 votos para aprobar legislación y los republicanos solo cuentan con 53 escaños. Hace seis meses, los demócratas cedieron ante un proyecto republicano, pero ahora insisten en tener voz en el texto final, demandando no solo fondos para Obamacare sino también la eliminación de cambios en Medicaid que, según ellos, perjudican a vulnerables, incluyendo inmigrantes en estados demócratas. Trump ha respondido con acusaciones de que los demócratas buscan extender beneficios a “inmigrantes ilegales, muchos de los cuales son delincuentes”, una afirmación que el Partido Demócrata califica de falsa. 9
La Casa Blanca ha preparado el terreno para despidos masivos en caso de cierre, con Trump advirtiendo en una entrevista telefónica que “vamos a despedir a mucha gente que podemos despedir de forma permanente”. Aunque los salarios de trabajadores federales, incluyendo militares, se pagarían retroactivamente una vez resuelto el impasse, un cierre prolongado podría costar miles de millones a la economía, ya debilitada por alta inflación, aranceles que afectan a agricultores y consumidores, y un mercado laboral tenso para recién graduados. 6
Este sería el primer cierre durante el segundo mandato de Trump y el primero desde el de 35 días en 2018-2019, que costó 11 mil millones de dólares según estimaciones del Congreso. La Cámara aprobó una prórroga hasta el 21 de noviembre, pero el Senado la rechazó, al igual que una alternativa demócrata. La Cámara no se reunirá hasta el 7 de octubre, lo que complica cualquier solución de última hora. Jeffries ha convocado a demócratas de regreso a Washington esta noche para mostrar compromiso, mientras Thune prometió no negociar una ley a corto plazo. 0
Con el plazo aproximándose, el riesgo de interrupciones en servicios como parques nacionales, inspecciones de seguridad alimentaria y pagos a veteranos es inminente. Fuentes cercanas indican que los demócratas discuten alternativas como una extensión de siete a diez días, pero sin aprobación bipartidista, el Gobierno federal podría paralizarse, exacerbando divisiones en un año electoral clave hacia las midterm de 2026. 4 El éxito de las negociaciones dependerá de si alguna parte cede, en un contexto donde ambos bandos temen el costo político de un cierre prolongado.
Imágen cortesía: LA Times
