El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, celebró el respaldo de la Unión Europea a la estrategia impulsada por la Administración de Donald Trump para aumentar la presión financiera contra el Gobierno de Irán.
Bessent informó que el bloque europeo se incorporó oficialmente a la denominada “Operación Paria Económica” y destacó la coordinación entre Washington, los países del G7 y otros socios internacionales.
El funcionario explicó que estas medidas buscan impedir que Irán tenga acceso al sistema financiero mundial para financiar sus programas nucleares y de armamento, así como a diferentes grupos aliados en Medio Oriente.
También aseguró que la presión internacional continuará hasta reducir las fuentes de financiamiento disponibles para Teherán. Según el secretario, la participación europea envía un mensaje de unidad frente a las acciones del régimen iraní.
La Unión Europea confirmó que seguirá colaborando estrechamente con Estados Unidos y otras naciones para mantener las medidas económicas, con la intención de impulsar una disminución de las tensiones.
El Gobierno iraní rechazó este posicionamiento y acusó al bloque europeo de ceder ante las presiones estadounidenses.
Mientras tanto, el vicepresidente JD Vance afirmó que el tránsito de petróleo y gas por el estrecho de Ormuz comienza a recuperarse y se acerca a los niveles registrados antes del conflicto.
Esta ruta marítima es fundamental para los mercados internacionales, ya que antes de la crisis permitía el paso de aproximadamente 20 millones de barriles diarios de petróleo y productos derivados.
