4 de noviembre de 2025
El cierre parcial del gobierno federal de Estados Unidos, que ya entró en su segundo mes, sigue generando un impacto severo en el sistema de aviación comercial, con miles de vuelos retrasados y cancelados debido a la escasez de controladores aéreos y personal esencial.
Este fin de semana registró las peores condiciones de viaje hasta ahora, con filas interminables en decenas de aeropuertos. Solo el domingo, más de 5.000 vuelos con origen o destino en EE.UU. sufrieron demoras, según datos oficiales. El secretario de Transporte, Sean Duffy, advirtió que los problemas se intensificarán si persiste el shutdown.
Los controladores aéreos, clasificados como trabajadores esenciales, han estado operando sin percibir salario durante semanas. “Ninguno de ellos puede perder dos salarios”, declaró Duffy en una entrevista televisiva. “Todos empiezan a tener problemas económicos en sus hogares y van a tener que buscar un segundo empleo o renunciar”. El funcionario estimó un déficit nacional de entre 2.000 y 3.000 controladores, y afirmó que trabaja para incorporar más personal al sistema.
El lunes por la mañana, más de 900 vuelos dentro, hacia o desde aeropuertos estadounidenses acumularon retrasos, y al menos 430 fueron cancelados, de acuerdo con FlightAware.com. Los aeropuertos internacionales John F. Kennedy (Nueva York) y Newark Liberty (Nueva Jersey) concentraron la mayoría de los inconvenientes, con más de 110 demoras y 16 cancelaciones entre ambos. Aunque no se confirmó si la falta de personal fue la causa directa, en el Aeropuerto Intercontinental George Bush de Houston se reportaron esperas de hasta tres horas en los puntos de control de seguridad, con solo dos terminales operativas para revisiones.
Pasajeros varados han expresado preocupación por la seguridad de los vuelos ante torres de control substaffeadas. Duffy insistió en que las demoras y cancelaciones son medidas preventivas para garantizar la seguridad. “Ralentizamos el tráfico porque no tenemos suficientes controladores en las torres y en los TRACON [instalaciones de control de aproximación por radar]”, explicó. “Si los viajes no fueran seguros, cerraríamos todo el espacio aéreo. No estamos en esa situación; solo enfrentamos retrasos significativos”.
Imágenes del 30 de octubre mostraron a viajeros durmiendo en sillas del Aeropuerto Internacional de Orlando, Florida, tras la paralización de llegadas por ausencia de controladores certificados en la torre. Duffy enfatizó que aquellos ausentes “recibirán un sueldo decepcionante” y urgió su regreso inmediato para evitar consecuencias mayores en el sistema aéreo nacional.
Imágen cortesía: El Diario NY
